Vendió $ 875.000 en chalecos reflectantes en dos días de pega

2/1/16

Este viernes partió la norma que obliga a portar este elemento de seguridad en los vehículos

Mercedes Mallea, de 54 años, hace 40 años que vende confites, helados o lo que tenga más salida, en la esquina de Purísima con Bellavista. Este fue el negocio de su vida.
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E ntre semáforo y semáforo, desde hace 40 años que la señora Mercedes Mallea vende en la misma esquina, en Purísima con Av. Bellavista, Recoleta, pero hace dos semanas le pegó el palo al gato y se le ocurrió el mejor negocio de su vida, la venta de los chalecos reflectantes, que desde este viernes son obligatorios al interior de los vehículos (ver recuadro).

Según Mercedes, de 54 años, “siempre he sido vendedora ambulante, así que como me di cuenta que se vendían harto, fui y compré al por mayor”. Y no se equivocó, ya que sólo entre las 11 de la mañana del 31 de enero y las 19:00 de este viernes, llevaba vendidos 175. Como los ofrece a $ 5.000 cada uno, la cuenta final alcanzó los $ 875.000, en sólo 16 horas de trabajo. En régimen normal, digamos, ha vendido 50 por día, lo que en dos semanas totaliza más menos una venta por $ 4.750.000. Respecto a las ganancias, Mercedes dice que los compró a $ 4.000, por lo que en total, según sus datos, se habría ganado $ 1.650.000. Sin embargo, hace un par de semanas, en el mercado había ofertas por 1.000 y con esas cifras los ingresos podrían haber sido harto más suculentos.

La señora Mercedes se levanta todos los días a las 6 de la mañana, para junto a su marido, Luis Zúñiga, y su hijo Carlos Zúñiga, dirigirse desde su casa, ubicada en la comuna de La Pintana, hasta la Estación Central, donde compra la mercadería para el día, la que suele ser chocolates, nueces y almendras. Como todos los vendedores ambulantes, anda pensando en la contingencia y lo que la gente anda buscando en relación a la fecha. Así, por ejemplo, en abril vende huevitos de chocolate y en septiembre banderas chilenas.

En la medida que fueron pasando las semanas, las ventas se fueron disparando y con ellas los precios. “Con lo de la ley esto fue un boom. Se ha ganado plata, pero creemos que solamente nos queda como una semana más para sacarle el jugo. Las ventas ya están bajando. Hoy (este viernes) nos ha costado bastante vender los chalecos, porque anda menos gente en Santiago o porque la mayoría ya los tiene”, dice Mercedes, mientras se apura en llegar a la esquina con sus chalecos para aprovechar que la luz roja tiene detenidos a sus posibles compradores.
Recuadro :
Lo que debe saber de la norma

A partir de este viernes es obligación portar en el vehículo uno de estos chalecos reflectantes, de lo contrario se puede recibir una multa que va entre los $9.000 y los $ 22.500. La norma aplica a todos los vehículos motorizados (menos las motos), ya sean particulares, de transporte público o de carga. La prenda de seguridad debe ser de material fluorescente amarillo, contar con bandas de material retro reflectante con un ancho que supere los 5 centímetros. Se debe portar en un lugar de fácil acceso cuando se está dentro del automóvil.

$5.000 aproximadamente costaban hasta ayer los chalecos reflectantes en la vía pública.

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