Productividad laboral en Chile creció sólo 1% en 2015 y perdió el liderazgo regional

08/02/2016

El Gobierno definió 2016 como el Año de la Productividad. Por eso, a fines de enero anunció una batería de propuesta para mejorar este indicador, ya que tanto la medición de la Productividad Total de Factores (PTF) como la de la productividad laboral muestran una senda descendente.

De hecho, distintas mediciones  apuntan a que la PTF cerró 2015 con una baja  en torno a 1%, mientras que la productividad laboral creció sólo 1%.

Datos de The Conference Board vienen a confirmar esta última cifra, afirmando que la productividad medida por hora trabajada creció apenas 1% en 2015 en nuestro país, su menor nivel desde 2010, cuando cayó 0,5%. Asimismo, se mantiene la senda de desaceleración que se viene registrando desde 2013. La cifra además está lejos de lo que se evidenció en los años ‘90, cuando la productividad laboral creció 4,1% en promedio cada año.

Con el dato de 2015, la productividad laboral de Chile quedó en US$27 de producción por hora trabajada, manteniéndose estable en relación a años anteriores, pero perdiendo la primera posición en la región, al ser superado por Uruguay que registró una productividad laboral de US$ 28 por hora trabajada. En tercer y cuarto lugar se ubicaron Venezuela y Argentina, con US$23 y US$22 respectivamente, mientras que México anotó US$20. Más rezagados se situaron Brasil y Colombia, con registros de US$17 y US$16 cada uno.

Ahora bien, si se compara con los países de la Unión Europea, Chile queda bastante rezagado, puesto que en dicho bloque la productividad laboral por horas trabajadas equivale en promedio a US$56, siendo Luxemburgo el país que encabeza la lista con US$91 y le sigue Noruega con US$89. Más atrás se sitúan Bélgica con US$68, e Irlanda y Holanda, ambas con US$66. Finalmente Francia anota US$64 e Italia US$51 por hora trabajada.

Mirada de los especialistas

Los expertos afirman que esta disminución va en línea con la desaceleración que muestra la actividad económica, ya que pese a que el desempleo se mantiene en niveles bajos, las horas trabajadas de los asalariados disminuyeron, principalmente las horas extras. Junto con ello, señalan que se debe mejorar el sistema de capacitación, y entregar herramientas útiles para que los trabajadores sean más competitivos cuando  ingresen al mercado y, por ende, ser más productivos.

En ese sentido, Francisco Klapp, economista de Libertad y Desarrollo (LyD), señala que este resultado se debe principalmente al bajo ciclo económico. Asimismo, precisa que “la menor productividad está estrechamente relacionada con el sistema de capacitación vigente, ya que no sabemos con certeza si lo que se entrega a los trabajadores  son las herramientas realmente  necesarias   para el mercado laboral”.

Mientras que para el economista de Clapes-UC, Juan Bravo, una de las razones que explica  este menor ritmo de crecimiento es la baja en las horas extras  debido a la desaceleración económica. “Si uno mira las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE),  lo que se ve es que las personas  que trabajan más de 45 horas semanales cayeron en doce meses  en 186 mil.  Esto tiende a ocurrir en períodos de desaceleración, ya que las empresas hacen sus ajustes”, acota. Bravo subraya que “ésta es una economía que crece poco y, por ello, se están ajustando sus horas de trabajo”.

Perspectivas

Para este año los expertos coinciden en que la productividad laboral debería mantenerse en estos niveles, ya que el PIB crecerá en torno a 2% o menos. “Es muy difícil ver cambios significativos en la productividad laboral, si es que no se toman ciertas  medidas como mejorar los sistemas de capacitación  y el programa Sence, pensando en el largo plazo”, puntualiza Klapp.

De hecho, dentro de las medidas para mejorar la productividad laboral, el Gobierno espera  implementar de manera conjunta entre el Sence y Corfo un nuevo programa de capacitación para trabajadores de empresas que están invirtiendo en actividades de innovación y desarrollo.

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